Rio de Janeiro

Río de Janeiro es una ciudad maravillosa, perfecta para visitar en cualquier parte del año, ya que su clima es siempre muy agradable para disfrutar de diversas actividades, como la playa, pasear por el centro o conocer las principales atracciones que ofrece este bello lugar.

Ya sea por su gastronomía, por sus colores y monumentos, la ciudad se presta para una fiesta permanente, acompañada por su música que invita a bailar y apreciar las bellezas de la naturaleza que rodean Río de Janeiro.

Una de sus principales playas, y quizás la más conocida en el mundo, es Copacabana. Esta playa, famosa por el diseño de su vereda, llamada calçadão que la recorre de punta a punta, se encuentra sobre la Avenida Atlántida, repleta de locales de comida perfectos para un almuerzo en la playa, un “milho quente” o un “áqua de coco”.

Otro atractivo de esta playa es la cantidad de espacios destinados a realizar deportes, ya que pueden encontrarse canchas de fútbol, volley y paddle, así como también una enorme ciclovía ideal para dar un paseo bordeando la playa y disfrutar del ambiente de Copacabana.

Por supuesto que esta no es la única, ya que por otro lado y no muy lejos de Copacabana, se halla Ipanema, inmortalizada con el tema “Garota de Ipanema”. Esta presenta las aguas un poco más movidas, perfectas para practicar deportes acuáticos tales como el surf. Y no muy lejos, están las islas Cagarras y de Palmas, preparadas para la pesca y snorkel.

Otra de las playas conocidas y hermosas que tiene Río es Leblon, menos frecuentada por turistas por lo que es más tranquila y ubicada en uno de los barrios más elegantes. Es una playa bastante familiar con una zona especial para niños pequeños que se llama “Baixo Bebê”.

Finalmente, encontramos Barra da Tijuca, que se destaca por el color de sus aguas, de un azul verdoso que impacta, así como su blanca y fina arena. Está ubicada en una zona en pleno auge, rodeada de grandes edificios y shoppings inmensos, dignos de ser conocidos. Es la playa más larga de todas y se caracteriza por ser un lugar perfecto para practicar deportes acuáticos.

En cuanto a las cosas que no deben dejar de visitar una de ellas es la subida al Cristo Redentor del Corcovado, experiencia inigualable por las vistas que pueden apreciarse de la ciudad desde allí. Eviten ir un día extremadamente soleado, más que nada en verano, para no sufrir tanto el calor, pero no debe llover ni estar completamente nublado o no será posible observar la ciudad desde allí.

Tampoco olvidar el Pan de Azúcar, un monte que tiene un teleférico que permite mirar Río de Janeiro desde el cielo. ¡Vistas más allá de lo pensado y una experiencia inolvidable están garantizados en este paseo!

La Catedral de São Sebastião do Rio de Janeiro, ubicada en el centro de la ciudad, presenta una forma piramidal que la hace única, siendo uno de los principales atractivos arquitectónicos que posee este lugar, tanto por dentro como por fuera.

El estadio Maracaná es otra de las atracciones imposibles de perderse, su inmensidad se destaca y puede apreciarse su gran tamaño desde los miradores ubicados en el Cristo Redentor. Presenciar un partido de fútbol allí es una experiencia colorida, alegre y llena de música.

Si tienen tiempo y ganas de realizar una buena excursión esta debe ser la Isla Grande en Angra dos Reis, una de las playas más lindas del mundo, catalogada como una de las mejores de Brasil.

Y no olviden recorrer el centro de Rio, hermoso con sus edificios históricos y Catedrales que le aportan una magia especial a la ciudad que enamora.

Río es un lugar fantástico para ir en pareja, en familia, con amigos o solos, sea cual fuere la forma, siempre esta ciudad les tendrá preparados sorpresas, color, alegría y emociones inolvidables.

¡Río de Janeiro, Ciudad Maravilhosa te está esperando!